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Principales Componentes de la Seguridad se Fortalecen, en un Estado Social y Democrático de Derecho

Por Gral. Valentí Rosado V.- Al enunciar la teoría de la respetada Analista en temas de Seguridad y Defensa Maestra Carolina Ramírez, el sentido de que, “la Defensa no es un componente aislado que puede ser agregado o no”; lo mismo que, “la Seguridad Pública implica mucho más que acciones policiales”; se ha de colegir y sostener la idea en el orden de que, tanto las Fuerzas Armadas como la Policía Nacional, dentro de los citados pilares o componentes integrales de la Seguridad, desde un tiempo acá se han estado fortaleciendo y encaminando con pasos firmes hacia la modernidad.

Pero antes de entrar en detalles sobre las puntualizaciones precedentemente citadas, al igual que los tópicos analíticos que se esbozarán más adelante, resultaría prudente enunciar algunos aspectos de carácter constitucional, con respecto al Estado Social y Democrático de Derecho, a las Fuerzas Armadas y a la Policía Nacional Dominicana.
La Constitución Dominicana establece en su artículo 7 que, “República Dominicana es un Estado Social y Democrático de Derecho, organizado en forma de República unitaria, fundado en el respeto de la Dignidad Humana, los Derechos fundamentales, el trabajo, la soberanía popular y la separación e independencia de los poderes públicos”.

Con respeto a la misión y carácter de la Defensa en el artículo 252 indica que, “la defensa de la Nación está a cargo de las Fuerzas Armadas. Por lo tanto: 1) Su misión es defender la independencia y soberanía de la Nación, la integridad de sus espacios geográficos, la Constitución y las instituciones de la República; 2) Podrán, asimismo, intervenir cuando lo disponga el Presidente de la República en programas destinados a promover el desarrollo social y económico del país, mitigar situaciones de desastres y calamidad pública, concurrir en auxilio de la Policía Nacional para mantener o restablecer el orden público en casos excepcionales; 3) Son esencialmente obedientes al poder civil, apartidistas y no tienen facultad, en ningún caso, para deliberar”.

En lo concerniente a la Policía Nacional, en la parte infines su artículo 255 referente a la misión institucional expresa que, “la Policía Nacional es un cuerpo armado, técnico, profesional, de naturaleza policial, bajo la autoridad del Presidente de la República, obediente al poder civil, apartidista y sin facultad, en ningún caso, para deliberar”.
Sobre quienes tienen derecho a la iniciativa de ley, la citada Carta Magna en su artículo 96 textualmente instituye que, “tienen derecho a iniciativa en la formación de las leyes, los Senadores o Senadoras y los Diputados o Diputadas, el Presidente de la República, la Suprema Corte de Justicia en asuntos judiciales y la Junta Central Electoral en asuntos electorales; para nadie es un secreto, que para la obtención de una Ley Orgánica tanto para las Fuerzas Armadas como para la propia Policía Nacional, ha de ser necesario el consenso interno y la participación activa en los debates que se producen en el Congreso Nacional”.

Visto así se ha de apuntalar entonces, que las Fuerzas Armadas, leales, firmes y obedientes al Poder Civil legalmente constituido, interpretando el citado mandato constitucional del artículo 7, y en interés de avanzar hacia su profesionalización y adecuación acorde con las exigencias de un nuevo orden mundial, a inicios de 2010 consensuaron internamente un proyecto de ley, encaminado a lograr cambios y transformaciones internas; proyecto que fue enviado muy respetuosamente al Poder Ejecutivo y este a su vez a las Cámaras Legislativas; teniendo como feliz resultados en 2013, la obtención de la nueva Ley Orgánica por la cual se rigen.

El sentido general, el espíritu de dicha ley se resume a que, los cambios que se han originado en el mundo de hoy y su consecuente influencia en el entorno internacional, repercuten en la estructura, organización y funciones de las Fuerzas Armadas; lo que obliga al Estado a garantizar su propia Seguridad y Defensa, además de poner las mismas en capacidad de integrarse a los esfuerzos que procuran proteger el ambiente local, regional, hemisférico y global.

En tal virtud, se ha de atestiguar que las Fuerzas Armadas Dominicanas, en su accionar para enfrentar las nuevas amenazas y amenazas emergentes comunes en los Estados, han optado por aportar y producir los cambios necesarios, siempre enmarcados dentro de un orden de respeto a la Dignidad, Derechos Humanos y Soberanía; en tal sentido, el espíritu de creación de nuevas unidades al servicio de la población civil, al igual que el nivel de profesionalidad que exhiben sus miembros, es digno de admiración, respeto y orgullo.

La Fuerzas Armadas de hoy no son las mismas de ayer; la manera como sus líderes piensan y actúan, el nivel de listeza, disciplina y carácter en el ejercicio del mando, constituyen un reflejo de su constante empeño por alcanzar la excelencia. Su actitud indica que sin dudas se ha registrado un cambio sustancial en su estructura, en el pensamiento estratégico y en el desempeño de las tareas operacionales de cara a la ciudadanía. Las Fuerzas Armadas son ejemplos vivos de ser las primeras en estar a la vanguardia en los momentos de crisis; lo mismo que en la mitigación de desastres producidos por fenómenos naturales y otras situaciones adversas.

Su decisión y coraje para enfrentar las amenazas emergentes como enfermedades infecciosas, la degradación ambiental, el terrorismo y la delincuencia organizada transnacional evidencian que las Fuerzas Armadas Dominicanas, como componentes integrales de la Seguridad se fortalecen y se mantienen al día con el diseño planes y toma de acciones para encararas. Su eficiencia, valentía y esmero en apoyo a la Policía Nacional, Dirección Nacional de Control de Drogas, Dirección General de Migración, Ministerios de Turismo, Medio Ambiente, Obras Públicas, entre otras; así lo demuestran.

Con respeto a la Policía Nacional la misma no se ha quedado atrás, y como forma de honrar su inexcusable compromiso, el mando de dirección y gerencia cada vez más se fortalece, gracias al apoyo recibido desde el Ejecutivo, al igual que del Ministerio de lo Interior y Policía. Pero qué decir de su accionar por el mantenimiento del orden y la seguridad, lo mismo que la protección de vidas y propiedades?. En este sentido, centenares de hombres y mujeres han ofrendado sus vidas en el cumplimiento de sus deberes.

La construcción de nuevas edificaciones y mejora de las existentes en donde se albergan las diferentes dotaciones policiales en todo el territorio nacional, la adecuación de la estructura orgánica, el fortalecimiento de los niveles de formación, los avances en áreas especializadas de Investigación, Asuntos Internos, Tecnología de la Información, Crimen Organizado, Monitoreo, Planificación Estratégica, Seguridad Social entre otras, son muestras tangibles de avance significativos.

La Policía Dominicana no se detiene y su proceso de cambio es ineludible; en tal virtud, es justo mencionar, que en mayo de 2013, el Señor Presidente Constitucional de República Dominicana, Autoridad Suprema de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, Lic. Danilo Medina Sánchez, sometió al Congreso Nacional vía el Senado de la República, el Proyecto de Ley Orgánica de la Policía Nacional, para su conocimiento, discusión y aprobación.

Para entonces, el Mandatario estableció que, el primer aspecto a destacar de la propuesta lo fue, que se definía de manera clara y precisa el alcance de las funciones de la Policía Nacional, así como los principios generales que deberían guiar su actuación, conforme a la Constitución proclamada en 2010. Dos años después, el proyecto fue convertido en ley por el Senado de la República y remitida a la Cámara de Diputados en donde actualmente descansa para ser debatida.

Se augura que una vez dicha ley sea aprobada por los Diputados y enviada al Ejecutivo para su promulgación u observación, sin dudas que ayudará a producir importantes cambios y transformaciones institucionales con las que nos identificamos plenamente. No obstante lo anterior, es razonable reconocer, que desde 1992 a la fecha, en la Policía Nacional se ha avanzado considerablemente, responsabilidad que es compartida por la presente y pasadas gestiones policiales que han ido aportando y apostando a la consagración de una institución al servicio de la ciudadanía.

Por lo antes expuesto se ha de sostener entonces la idea, que dentro del ámbito de la Defensa y la Seguridad Pública, en su condición de -pilares fundamentales y componentes integrales de la Seguridad- tanto las Fuerzas Armadas como la Policía Nacional se fortalecen, que no se resisten a los cambios y transformaciones que la sociedad demanda; sino que por contrario, acatan los procesos de reforma y modernización que las conllevarán al fortalecimiento total, en un verdadero Estado Social y Democrático de Derecho que lleva por nombre REPÚBLICA DOMINICANA.

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