Home / ACTUALIDAD / FNP da a conocer carta donde rechaza entrega de premio a Vargas Llosa

FNP da a conocer carta donde rechaza entrega de premio a Vargas Llosa

Pelegrín CastilloSANTO DOMINGO, R.D.- La Fuerza Nacional Progresista (FNP) dio a conocer este jueves el texto de la carta que entregó al ministro de Cultura, Pedro Vergés, en la que expresó su inconformidad con la entrega del Premio Internacional Pedro Henríquez Ureña al escritor peruano Mario Vargas Llosa.

En la misiva, firmada por Pelegrín Castillo, Manuel Vergés hijo y otros dirigentes de la FNP, la entidad expresa su “indignación” de que en el país se premie “a quien se convirtió, junto a su hijo Gonzalo, en abanderado de la terrible ofensiva de infamias de que fue y es víctima nuestra nación”.

También firman el documento, entregado al ministro el pasado lunes 19 de este mes, Gregory Castellanos, Carlos Suero, Rafael Fermín, Jenchy Suero, Alberto Caamaño y Jorge Sánchez.

El premio al Nobel peruano fue entregado la noche del día 19 de este mes, en la Plaza de la Cultura y con lo cual quedó inaugurada la XIX Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2016.

Texto de la carta:

Con gran pesar e indignación nos dirigimos a usted para manifestar, por medio de esta carta abierta, nuestro más enérgico rechazo a la decisión de entregar el Premio Internacional Pedro Henriquez Ureña al Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa.

Resulta profundamente injusto, a la vez que una seria afrenta, otorgar distinción alguna a quien se convirtió, junto a su hijo Gonzalo, en abanderado de la terrible ofensiva de infamias de que fue y es víctima nuestra nación, por no someterse sus órganos públicos a los designios de los poderosos de la tierra, al reafirmar su estatuto de nacionalidad al través de la responsable y valiente Sentencia del Tribunal Constitucional 168-13, al tiempo que ordenaba una depuración de un registro civil plagado de fraudes.

La desaprensiva decisión de conceder ese premio, adoptada durante la gestión del Ministro Rodríguez, y pospuesta en su ejecución por el deleznable motivo de sortear el riesgo de pérdidas de votos que acarreaba, en realidad constituye el reflejo de la lamentable ambigüedad con que el gobierno del Presidente Danilo Medina ha venido abordando está cuestión crucial para los destinos de la República.

Es triste constatar que el enorme talento literario del Sr Vargas Llosa se colocó, empleando falsedades y manipulaciones insidiosas, al servicio de la causa maldita de despojar a nuestra nación de su prerrogativa de definir quiénes son dominicanos, dentro de una estrategia siniestra de poderes internacionales de imponer “una solución dominicana” a los problemas planteados por la condición de Estado Fallido de Haití. Todo ésto a expensas de los derechos de nuestro pueblo a su independencia y autodeterminación, su identidad nacional e integridad territorial.

El Sr Vargas Llosa tiene plena consciencia de que el triste colapso de Haití como nación es la suma histórica de muchos fracasos, que los culpables mayores de ese doloroso drama son grandes potencias, que están tratando de rehuir sus responsabilidades, buscando en la República Dominicana un chivo expiatorio. Por eso, esta nación nuestra fue estigmatizada con saña por él y otros, de “xenófoba” y “racista”, de impulsar “programas nazis” y de “apartheid”, de perpetrar “genocidio civil y expulsiones masivas”. Los dominicanos no debemos llamarnos a engaños: todos esas acusaciones están destinadas a preparar el escenario internacional para la imposición de severas sanciones si no se cede ante las exigencias imperiales, así como, eventualmente, para facilitar una nueva ocupación de la parte oriental de la Isla de Santo Domingo.

Deliberadamente y con notoria mala fe, el Sr Vargas Llosa y todos los demás que han sido parte de esa malévola maquinación, insisten en confundir “apatridia” y “desnacionalización” con lo que en realidad es un fenómeno de indocumentación y de documentación irregular, originado por la incapacidad y el desinterés de las autoridades haitianas de darles identidad a sus ciudadanos. Todo eso con la finalidad de que sea el Estado dominicano el que asuma la obligación de documentarlos como “dominicanos”, en fragante violación a su orden jurídico y a las normas de derecho internacional.

Pero también la andanada de infundios y descalificaciones contra República Dominicana busca ocultar el hecho innegable de que en todo el mundo, el pueblo dominicano ha sido el más generoso, comprensivo y tolerante frente al prolongado calvario que le han impuesto al pueblo haitiano sus brutales clases dirigentes, y sobre todo, los poderosos actores de la Comunidad Internacional, con sus maltratos y abusos de un cinismo e irresponsabilidad indescriptibles. Las pesadas cargas asumidas por el pueblo dominicano noble, abierto e integrador, ya han excedido con mucho lo que permiten sus modestas posibilidades y medios.

Sin embargo, con este acto insólito de cipayismo vuelve a comprobarse una vez más, que sectores influyentes de las élites locales, en su afán de buscar reconocimientos, ventajas particulares y tratos de lenidad con los poderes foráneos -invocando unos sistemas de identidad globales que promueven como superiores-, están dispuestos a las más abyectas claudicaciones y entregas.

De sobra sabemos, Señor Ministro, lo enojosa que resulta esta situación para usted, pues reconocemos que fue uno de los representantes diplomáticos que con más efectividad y energía salió al frente de esas críticas perversas y sesgadas. Créanos que somos muchos los dominicanos que veríamos con agrado que, con el talento sobrado que usted tiene, encuentre la forma de hacerle saber el Sr. Vargas Llosa que como pueblo nos agravió sin merecerlo, y que guardamos ese dolor.

El humanista e intelectual Pedro Henriquez Ureña tenía mucha claridad sobre la complejidad de nuestra realidad geopolítica. En una ocasión advirtió: “La República Dominicana esta´ situada en una isla, parte de la cual esta´ ocupada por la Republica de Haití´. Tal vecindad ha sido fuente de muchas desventajas. Desde luego, la mayor de ellas es quizás la tendencia, frecuente en países extraños, a imaginar que las dos naciones son similares”. Estamos seguros de que el intelectual y crítico exquisito apreciaría al Vargas Llosa escritor, pero el gran dominicano censuraría la alegre exaltación que se hace del publicista que la emprendió contra su Patria.

Sin más sobre el particular, agradeciendo la disposición de recibirnos, se despiden con sentimientos de alto aprecio y respeto.

Sobre francisco portes

francisco portes