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Juan Colón presentado por don Mariano Lebrón Saviñón

JUAN COLON 3

Poeta Juan Colón

FRANCISCO PORTES B,  COMPILADOR . Una de las glorias inmortales de las letras en República Dominicana, don Mariano Lebrón Saviñón, cuando tuvo sus manos un escrito del Poeta Juan Colón se expresó en estos términos:

Juan Colón es esencialmente poeta, lirico y de honda sinceridad, que mantiene límpidas y sonoras las fuentes de su fe poética”.

Así iniciamos la presentación del primer poemario del poeta de versos, “Frescos, candorosos, hermosos”, con perfume de sándolo mañanero en los amaneceres de nuestros campos, y que él tituló “No puedo callarme”, porque era un desfogue auroral de su alma joven torturada por un llamado pertinaz de la belleza. Y era esta angustia lo que lo empujaba a cantar e inundar de célicas melodías los ámbitos de su mundo.

Y concluimos así aquel Prólogo que le escribiéramos con tanta complacencia: “Estos versos son la credencial de un poeta prometedor. Colón es inquieto y es culto; ha trajinado desde su muchachez por los menesteres de la cultura; tiene sed de amor y urgencia de horizontes. ¡Saludémosle generosamente! Mucho es dable esperar de su acervo y de su indudable fe poética”.

Luego se apareció con una narrativa casi mágica, de ensueños rumorosos y de luz y se nos ocurrió exclamar: “Estos cuentos no son tales sino poemas, poemas en prosa a la manera de los Baudelaire”. Hasta el título, “Giocondo Mío”, era un poema en el que vibraba, en una lontananza estremecida, un recuerdo tembloroso de Leonardo y una amorosa evocación de García Lorca.

Juan Colón se ha seguido superando –casi calladamente- sin aspavientos, sin abjurar de sus ternezas, y ahora nos ofrece un nuevo poemario, que una vez más pone nuestras manos: “Raíces de mi alma”.

Artífice de las formas condesadas, Colón campea por las lindes de la poesía desnuda que amaba Juan Ramón, y en ella se solaza.

Pero mantiene su lirismo emocionado a que le imprime un tono ingenuo, como el alegre aleteo de la golondrina en el agua borbollante de la fuente.

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